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● Ojalá

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        ● Ojalá             Desde la ventana la hemos visto venir a partir de cuándo doblo en la esquina. Son las diez de la noche y al parecer ella está a punto de terminar su jornada de trabajo. Mi mujer y yo creemos que lleva cerca de seis horas o más, recorriendo las calles y en medio de la pertinaz lluvia que cae, recogiendo en su carreta cuanto material de reciclaje ha encontrado, dado que su carga sobredimensionada así nos lo hace pensar. Bajo un gorro de lana que le cubre la cabeza hasta debajo de las orejas vemos un rostro sucio y salteado de gotas de agua de color pardusco y algo nos dice que no solo se debe a las gotas finas de la lluvia que cae, ya que sus ojos irritados la delatan: ¡está llorando! Todo nos indica que ese llanto tiene su tiempo pues tiene la mugre de la cara difuminada por todo su rostro como si este fuese una pintura surrealista y la hinchazón prominente en el contorno d...

Porqué no leer a Julio Verne

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Dibujo de Sofia Alejandra Zàrate, nieta del autor   Porqué no leer a Julio Verne A propósito de, De la Tierra a la Luna   P orque después de leer a Julio Verne, puede que quieras llegar a ser un Michel Ardan, ya que pensando en ese francés atrevido se te ocurra querer ser un astronauta o cuando menos quieras estudiar Astronomía; porque si descubres en tu interior y en sus páginas a un tal Ympey Barbicane , a lo mejor se te meta la espinita de la ingeniería aeroespacial en la sangre; si de pronto lees que un tal J. T. Maston era un mecánico excepcional, con ello es probable que se te dé por estudiar de pronto Mecatrónica; si lees que el   tal Capitán Nicholl, que era un constructor de corazas y escudos para barcos de guerra y que supo deponer su orgullo  ante la potencia de la ciencia, es muy probable que tú te sumerjas en las profundidades de la propulsión atómica y si con todo lo anterior escrito, no te persuado de no leer este libro o cualesquiera otro de ...

Pachamama

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Pachamama Dibujo de Sofia Alejandra Zàrate, nieta del autor Un diecinueve; pero no de abril, noche de domingo. Asomada apenas la luna nos dejó ver la luz que parecía extinta entre la sangre de una nación que pareció dejar de ser Boba.   Estirpes funestas de gamonales lloraban sus silencios, sus ignominias, sus canalladas. Odios bajo las sabanas manchadas de las víctimas de comuneros; Galán y La Pola.   ¡Grita, joven en la línea, ría el del surco, cantà Negra Grande, salí a la calle Aureliano, hacé magia Pibe, subí los Alpes Luchito!   Dignidad para azadones, para los palustres. Es el momento de creer que es posible que: broten Azucenas, Cattleyas, de Pachamama.   Jazòn Junio 25 de 2022